Habrás
notado que hay una cámara filmadora afuera, pero no vamos a publicar
este
video, es para mi uso privado. Sólo para el caso en que diga algo
inteligente que pueda
utilizar luego en mi libro. ¡No van a ser estrellas de televisión
todavía, no se preocupen!.
Ok, la primera imagen que probablemente tienen la mayoría de ustedes
de la meditación
es alguien sentado tranquilamente en una cueva en los Himalayas, con pelo
largo, ropa
naranja, y sentado allí como un Buda en la postura del loto, con
las piernas cruzadas o
sus piernas detrás de las orejas. U otra imagen sería la
de 30 o 50 o 100 monjes sentados juntos en un templo Zen japonés.
Nuevamente con sus piernas cruzadas en la posición del loto o sentados
al estilo japonés sobre sus rodillas. Y en Japón estarían
sentados con los ojos semiabiertos totalmente ausentes del mundo, sus
asuntos y sus desafíos.
Pero ¿quién puede hacer eso?. ¿Alguien alguna vez
ha hecho esto?. ¿Has pasado algunos años en un ashram o
en un templo?. Esto no es posible para la mayoría de la gente.
No sé si era diferente antiguamente, pero hoy en día nuestras
vidas están tan complicadas y complejas que no puedes tomarte un
avión a los Himalayas y sentarte alli. El problema es, que aunque
te vayas a pasar un año sentado silenciosamente haciendo nada,
cuando regresas aún sigues siendo la misma persona. Porque te transportas
a las montañas pero luego también vuelves nuevamente al
valle. Tengo varios amigos que pasaron largos períodos de tiempo
meditando, y luego volvieron con el mismo enojo, los mismos celos, y la
misma miseria. Todos los mismos problemas vuelven a sus vidas casi exactamente
el mismo día que regresan. Entonces ¿Cómo podemos
manejar esta situación? ¿qué podemos hacer, si escapar
no funciona? ¿qué funcionará?. La única cosa
que funciona es mirar la realidad tal cual es. Y tu realidad es la vida
que estás viviendo con todas las situaciones en las que te encuentras.
En tu familia, en tu trabajo, y en todas las dificultades que puedas ir
encontrando. Escaparte de ellas no ayudará. Solo postpondrá
la solución.
Lo que necesitamos hacer, lo que necesitamos aprender, es traer un espacio
meditativo
dentro de nuestras vidas diarias. Entonces y sólo entonces, algo
puede suceder, algo
puede cambiar. Y para ello por supuesto, en varias escuelas o disciplinas
espirituales,
los maestros ofrecen clases de meditación o seminarios de fin de
semana como este
grupo. Cuando estás en un lugar ambientado como este, con veinte
personas que están
enfocadas en la misma cosa: en sí mismos, en la pregunta”¿quién
soy?¿qué estoy
haciendo aquí?” en este ambiente es relativamente fácil
estar tranquilo y en silencio
y ser tú mismo. Porque todos quieren hacer lo mismo. Y esto es
exactamente el espacio que encuentras cuando entras a una hermosa iglesia
o un hermoso templo o un lugar hermoso donde la gente viene para practicar
meditación, a practicar mirarse a si
mismos, a practicar mirar a otros. Entonces en este pequeño círculo
nuestro
empezaremos a apreciar el gustito de lo que es la actitud meditativa.
Pero esto es
sólo una muy pequeña gota del océano, y lo que tienes
que hacer después es llevar lo
que has aprendido aquí dentro de tu vida cotidiana y alimentarlo
alli, y ayudarlo a
crecer más grande y más grande, y más grande, y más
grande...
Entonces volvamos a la pregunta sobre qué es la meditación.
No es sentarte en un lugar
solo. No es sentarte en un lugar en las montañas. Tampoco es una
técnica. ¡Sólo por
sentarte con tus piernas cruzadas de un modo determinado, nada sucederá,
excepto
que tus rodillas empezarán a dolerte después de un tiempo!.
Estoy seguro que has vivido esto: el momento en el que te sientas, tratando
de meditar,
de repente tu conflicto interno o tu diálogo interno parece volverse
más fuerte, más
fuerte y más fuerte. Entonces piensas que cuando meditas tu mente
se vuelve mas
activa. Pero esto no es realmente verdadero. La verdad es que cuando te
sientas y te
miras a ti mismo y te escuchas, comienzas a darte cuenta de todos los
pensamientos
y toda la “chatarra” que pasa a través de tu cabeza.
Y esto es normal, absolutamente
normal. Hasta un monje por ejemplo, que se ve tan ausente de todo, tan
en paz y
tranquilo, si pudieras ver dentro de su cabeza te sorprenderías
al ver lo que está
sucediendo allí. Lo mismo está sucediendo en cada uno de
nosotros.
Una vez pasé tres años dentro de un grupo de meditación
en el Ashram de Osho en la
India y había un hombre hermoso. No sé si era japonés
o chino, estaba sentado en una
postura perfecta, como la estatua del Buda. Con su cabeza rapada y una
hermosa cara,
en calma y tranquilo. Y todo el grupo lo miraba y pensaba “ Oh,
algún día desearía llegar
a ser como él : tan calmo y tan pacífico”. Después
de tres días enloqueció y empezó a
atacar físicamente a la gente...cinco hombres tuvieron que contenerlo.
No pudo soportar
el silencio. Pero a los otros les llevó tres días darse
cuenta de lo que estaba sucediendo
dentro de él. Entonces no te dejes engañar por una mirada
solemne en la cara de alguien. Interiormente somos todos lo mismo; estamos
todos ocupados, muy, muy ocupados, aunque nos mostremos en paz.
¿Qué hacemos con todo este “busy-ness” en nuestra
cabeza?. La mayoría de la gente
dice que la meditación significa no pensar, mantenerse en silencio
internamente. Pero
¿cómo hacerlo?. Porque cuando te sientas, la mente está
activa, la mente se mueve: los pensamientos van y vienen. Como nubes en
el cielo vienen y van. Yal igual que con las nubes en el cielo, no hay
nada que puedas hacer con tus pensamientos. Si tratas de
espantar a uno, enseguida viene el otro. Es un proceso sin fin.
Otra dinámica de pensamiento es que cada pensamiento atrae a otro
pensamiento, a
otro pensamiento, a otro pensamiento. Puede que empieces mirando una manzana
y
antes de saberlo, en tu cabeza ya estás en el supermercado, haciendo
las compras para
la semana que viene y antes de que puedas “pescarte”, ya estás
pensando en el plato que a tu compañero no le gusta, y así
y así. Entonces desde esta pequeña inocente manzana, hemos
creado esta enorme historia dentro de nuestras cabezas. Y la idea de la
meditación es no echar a la fuerza a todos los pensamientos. Comienzas
a mirarlos, observándolos igual que cómo miras una película
en una pantalla delante de ti.
Cuando comienzas a mirar una película, al principio no te identificas
con ninguno de
los personajes que ves haciendo cosas, teniendo aventuras. Y al rato,
si la película está
bien hecha te identificas con uno o varios de los personajes y quieres
que se comporten
de un cierto modo, y esperas que les suceda esto o aquello. Y esto mismo
sucede en
nuestras cabezas. Este es el proceso de pensamiento que sucede todo el
día, así.
Y lo que necesitamos aprender es el modo de observar nuestros pensamientos
y
emociones igual que como miramos a los personajes en una película
que empiezas a
mirar. Cuando todavía no hay identificación.
Y muchas prácticas meditativas te sugieren hacerlo observando tu
respiración. Mirando
a tu respiración. Observando la inspiración y exhalación.
Lo más misterioso es que es muy fácil tener conciencia de
todo lo que está sucediendo
al mismo tiempo.
Por ejemplo, mientras estás observando tu respiración, es
muy fácil tener conciencia
de todos los sonidos que te rodean, todos los aromas que hay a tu alrededor,
los
sentimientos que te rodean y los que están dentro tuyo.Todas las
impresiones
sensoriales son muy fáciles de observar mientras estás observando
tu respiración.
Una vez que has aprendido cómo hacer esto, a simplemente estar
atento a todo lo que
sucede, recién puedes dar el siguiente paso, que es ser consciente
de tus pensamientos.
Y en lugar de seguir a cada pensamiento en su viaje desde la manzana al
supermercado
y a la cena, sólo miras la manzana, la reconoces y la dejas ir.
Dices: “Hola, hay un
pensamiento, puedo verlo, pero no me permito a mi mismo dejarme llevar
ahora, estoy
mirando el cielo en vez de mirar las nubes que vienen y van”.
Y cuando aprendes cómo hacerlo, entonces será fácil
también observar los sentimientos
y emociones que sientes. Y una vez que sabes cómo observar las
cosas físicas, todas
las impresiones sensoriales, tus pensamientos y tus emociones, entonces
algo sucederá dentro de ti, una muy sútil experiencia vendrá
a ti. Comienzas a comprender que tú y lo que estás mirando,
son dos cosas diferentes.
El problema más grande que tenemos es nuestra propia identificación
con los
pensamientos y nuestra identificación con nuestras emociones. La
identificación
con pensamientos y conceptos en grado extremo, puede significar una guerra
entre
países, por ejemplo. Y la identificación con nuestras emociones
siempre causa
problemas en nuestras familias, con nuestras parejas e hijos. La identificación
es un
problema. En la meditación aprendes cómo des-identificarte
desde tus pensamientos
y a des-identificar tus pensamientos, incluso los conceptos que tienes
sobre la vida y
las emociones. Y esta des-identificación hace la vida más
fácil. Te vuelves más y más
simple y sereno. Porque cuando estás suelto, no retienes cosas,
conceptos, sentimientos, y te vuelves más y más fluido.
Claro, estar apegados a nuestros conceptos y emociones nos da seguridad.
Por ejemplo, un concepto filosófico o cierta mirada de la vida
te da seguridad. Por
supuesto esta seguridad no es ni permanente ni real. Es sólo imaginación,
pero puedes
sentirte en casa dentro de la armadura que te has creado para ti. Por
ejemplo, si eres
comunista, te sientes seguro dentro del sistema del comunismo. Si eres
una persona
“new age” te sientes seguro dentro del sistema new age. O
si eres lo que sea, si eres
mejicano o alemán o Cristiano o Budista, o lo que seas, te sientes
seguro dentro de ese
sistema. Pero este sistema te limita. No hay un sistema filosófico
que sea totalmente
abierto. Hay reglas e ideas en las cuales vives. Te dan seguridad y al
mismo tiempo te
restringen, te atan. Y al volverte más y más meditativo
lo que sucederá es que se
derritirán estos conceptos que has creado e irás más
allá de los límites que te has
impuesto. De este modo te vuelves más y más fluído.
Y verás cómo la vida se vuelve más fácil,
y más divertida. Porque no chocas contra los
límites que te has creado con tu sistema de pensamientos. Todos
ustedes saben que a
la vida no le importan las filosofías que nos hayamos creado. Por
ejemplo, si eres una
persona muy pacífica, y de repente algo sucede, como en Estados
Unidos últimamente,
aquellos terribles ataques terroristas. Entonces te sientes muy sacudido,
porque el
ataque terrorista, que es la realidad, no encaja en tu idea sobre la vida.
Y entonces
estás apegado y quedas atrapado en tu propio sistema de pensamientos.
Cuanto más
aprendes a mirar la realidad como es, estás menos atado por los
conceptos, ideas y sus
efectos en tu vida.Y para llegar allí, debes crear una distancia
entre tú y el objeto al
que observas. Esto es lo que aprendes en la meditación, esto es
lo que aprendes al
sentarte. Permitir que la realidad sea exactamente como es, sin querer
agregar o
quitar algo.
Entonces cuando nos sentamos juntos, no queremos quitarnos de encima los
pensamientos, porque los pensamientos no pueden quitarse por la fuerza.
Pero vamos a permitir que los pensamientos vengan y que los mismos pasen,
y sigan.
Cuando los pensamientos vienen y van enfrente de tu ojo interno, y has
creado la
distancia entre tú y tus pensamientos, sabes algo: que tú
y tus pensamientos son dos
cosas distintas. De otro modo no puedes ver tus pensamientos. ¿Entiendes?
El ojo no
puede verse a sí mismo. ¡¡¡Sólo puedes
ver lo que no eres!!. Entonces si puedes observar tus propios pensamientos,
eso significa que no eres tus pensamientos. Tú y tus pensamientos
son dos cosas diferentes. Y esto trae un nuevo conocimiento dentro de
tu vida. Y esto es que eres conciencia y el pensamiento es la manifestación
de la conciencia, que va y viene. Pero el yo, la persona observando el
pensamiento se mantiene siempre, con o sin el pensamiento. Un buen pensamiento
o un mal pensamiento no implica ninguna diferencia.
Lo mismo sucede con las impresiones de tus sentidos. Cuando te miro, ¿quién
te está
mirando?. Cuando miras la decoración de esta habitación,
¿quién la está mirando?.
Cuando estás escuchando mi voz, ¿quién la está
escuchando?¿Quién está oyendo el
sonido del aire acondicionado, el perro ladrando y los autos? Esto es
lo que nunca
cambia, lo que se mantiene como la conciencia “observadora”.
Y está conciencia
observadora es lo que queremos alimentar, este espacio, que se mantiene
siempre
igual, intocable, inamovible. Pero se da cuenta de todo lo que está
sucediendo afuera
y adentro. ¿Sabes a qué me refiero?
Es como la pantalla de la película y alguien en el público:
tus sentimientos y pensamientos y todas las cosas que están sucediendo
a nuestro alrededor, son cosas que están sucediendo en la pantalla,
y las estamos viendo. Frecuentemente decimos que estamos viviendo la experiencia
de algo. Esto no es totalmente verdadero, porque estamos viendo algo que
está separado de nosotros. No somos en realidad uno con esa experiencia,
siempre hay una cierta distancia y esto es exactamente un espacio meditativo.
Cuando aprendes a tomar distancia entre tú y lo observado. Y lo
divertido es que ese momento en que has creado está distancia,
la frontera o la diferencia entre tú y lo observado desaparece.
Esto es un antagonismo: Necesitas tomar distancia, necesitas desconectarte,
y en el momento en que te desconectas, booommm, todo se abre y te vuelves
uno con lo que estás observando. Es muy extraño. Y esto
es lo que queremos practicar y alimentar.
Al comienzo, notarás que tu mente está muy muy activa. Y
esto puede ser shockeante.
Piensas “Oh! Dios, lo que está sucediendo en mi cabeza es
una locura!”. Porque no es
solamente pensar: pensar es algo que deberíamos hacer conscientemente.
Digamos que
pienso sobre un determinado tema. Es como llevar una linterna e ir pasando
por todos
los rincones de la habitación para ver que hay ahí. Esto
sería pensar. Si realmente
miro a cada tema desde todos los lugares: desde el frente, desde atrás,
asegurándome
que lo comprendo y que puedo hacer algo con esto. Pero lo que nosotros
llamamos
pensar, en general es simplemente igual a un mono saltando de una rama
a otra ad
infinitum. Esto no es para nada consciente, es accidental, sucede por
si mismo.
¿Tienen preguntas?
Preguntas: ¿En qué momento en la meditación
aprendemos a separarnos de nuestros
pensamientos y emociones y luego, cuándo somos capaces de hacer
esto?, de volvernos Uno con lo que estamos observando?
Arjava: Sí. Ves que lo primero que sucede es que
creas una distancia y después ya no
vives más de tus conceptos, pero aprendes a vivir más y
más en armonía con lo que
está sucediendo. Cuando llueve, no te quieres quitar de la cabeza
la lluvia. Sólo dices:
“O.K, está lloviendo... bárbaro”, y te llevas
un paraguas. Es por esto que digo,
eventualmente te vuelves Uno con Todo, porque no tratas de ir en contra
de la corriente
natural de las cosas. Y luego todo se vuelve Uno; hasta las llamadas emociones
negativas y estados negativos. Miserias, sufrimiento y enfermedad: todo
está bien.
Pero antes que nada, has creado una distancia. Y cuando hablo de distancia
no quiero
decir que debes ser frío. Debes comenzar por ser testigo de lo
que está sucediendo
dentro de ti. Entonces cuando tienes un pensamiento, una pequeña
voz dentro de tu
cabeza te dice: “Ah, hay un pensamiento”. Y vives cada momento,
que es la única
realidad en ti.
Si estás haciendo té, y mientras estás hirviendo
el agua estás pensando en algo
totalmente diferente, te estás perdiendo la vida. Entonces “pescas”
el pensamiento
cuando aparece: en tu mente estás yendo al banco, y estás
haciendo un montón de
otras cosas, te dices “oops, en realidad estoy haciendo té
en este momento” y te
vuelves a este momento.
Cuando necesitas pensar en algo, claro que es bueno pensar. Te sientas
y miras la
cosa desde todos los ángulos, con consciencia. Cuando quieres comenzar
un nuevo
negocio, necesitas pensar en él, no hay otro modo. Los pensamientos
no están mal,
pero necesitan tener su propio tiempo, tienen su tiempo apropiado. Y a
veces, cuando
no son apropiados, mantenlos aparte y disfrutarás mucho más
de la vida. Gracias.
Pregunta: ¿Dices que tenemos que vivir cada momento
de la vida con plena conciencia?
Arjava:
Sí, pero no es que “tenemos”! “tenemos”
suena terrible.
Pregunta: Entonces ¿aceptar lo que está
sucediendo en cada momento?
Arjava: Sí, y también aceptar que la mente
viene y va al pasado y al presente. Entonces no te sientes mal cuando
te sorprendes a ti mismo y te dices “oh, no, estoy soñando
de nuevo, cuándo va a terminar!”. Sólo te dices :
“O.K. me fui... y ahora estoy aquí”.
No te tienes que sentir culpable por esto. Es tramposo, porque varias
escuelas esotéricas dicen que no deberías pensar. Y es imposible
no pensar a la fuerza. Es algo
que puede suceder para la mayoria de nosotros sólo después
de largos períodos de
práctica meditativa. Al comienzo viene un pensamiento detrás
del otro y cuanto más
practicas, más espacios aparecen entre los pensamientos. Y llegará
un momento cuando muy pocos pensamientos vengan y estés en paz.
Pero esta paz no puede estar forzada.
Pregunta: Cuando comenzamos a meditar y nos vamos quedando
dormidos y finalmente nos dormimos, entonces ¿la meditación
se ha acabado?
Arjava: O.K. Entonces te duermes... Conozco sobre lo
que hablas por propia experiencia: hay dos cosas diferentes. Una es que
nosotros meditamos con frecuencia a la noche cuando ha finalizado el trabajo
y estamos cansados. Y lo más natural es dormirnos.
Entonces, fíjate si puedes combinar un horario de meditación
cuando te sientas
despierto, quizás por la mañana o a mitad del día.
La segunda posibilidad es que puedes entrar en espacios meditativos que
son similares
a dormirse. Es posible que no puedas diferenciarlos. Puedes pensar que
te dormiste
pero es otra cosa lo que te sucedió. Aquellos espacios frecuentemente
suceden en
igual modo. Cuando estás sentado en silencio puede suceder que
tu cuerpo se “sacuda”.
Esto significa que vas cayendo dentro de un nivel diferente de conciencia,
que no es
necesariamente dormirse. Y aún hay otra cosa. Cuando estás
meditando y la meditación
es difícil para tu ego, puede que te duermas para evitar la incomodidad.
Esa puede ser
la única manera de escapar. Si esto sucede, disfrutas dormirte...
En un viaje hipnótico por ejemplo, cuando llegas a un punto en
el que algo dentro de ti
tiene temor de que puedas encontrar algo que realmente no quieres ver,
te duermes.
Te duermes siempre a la misma hora, aún cuando hagas el mismo viaje
en sueños el día siguiente por la mañana.
¿Alguna otra pregunta? ¿O quisieran compartir su
experiencia?
Pregunta: Me enseñaron que cuando aparece un pensamiento,
hay que aceptarlo y
no rechazarlo, sin juzgarlo. Y lo mismo con mis emociones.
Arjava: Sí, No hay otro modo. Hay una historia
de un Santo Musulmán: Mullah
Nasruddin. Tenía un hermoso árbol de manzanas en su jardín.
Y todos los chicos del
barrio amaban sus manzanas. Cada vez que los chicos venían a robarle
sus manzanas,
salía corriendo con un bastón y mientras los perseguía
les gritaba.
Uno de sus vecinos vino y le dijo: "Mullah, eres un hombre tan pacífico,
¿cómo puedes
perseguir a esos pobres chicos de esa forma?" Mullah le respondió:
"Los niños son
como los pensamientos: ¡Cuando los espantas, vuelven!".
Y esta es exactamente la misma experiencia del meditador. Cuanto más
quieres
espantar tus pensamientos, se vuelven más fuertes. Entonces, como
dices, la única
manera posible de tratar a los pensamientos es darles permiso. Los conoces
y entonces
los puedes dejar ir.
Hay algunos temas que van en contra del estado meditativo de la mente.
Uno es el
apego a cualquier cosa, la mayoría de las veces, a tus conceptos,
y el otro es el juicio.
Cuando miras algo o alguien con juicio, te quedas pegado. No miras la
realidad como
es en verdad, sino que la estás mirando a través de un cierto
filtro. Y cuando lo haces,
te quedas enganchado y no puedes salir.
Aprendes a crear esta distancia entre tú y tus pensamientos, entre
tú y tus emociones,
y te das cuenta que te vuelves menos enjuiciador. Y aprendes a tomar la
realidad y a
la gente y hasta a ti mismo tal como son. Tomas las cosas como son y a
los otros tal
cual son. Cuando quieres cambiar algo o alguien, estás en problemas.
Esta es la regla,
siempre.
Por ejemplo, si te quiero cambiar a ti, Lisa, no voy a ser feliz, nuestra
relación será
infeliz, vas a sentir mi agresión y arrogancia, que dice: "Yo
sé cómo deberías ser " y
"No deberías ser como eres". La cosa entera se vuelve
conflicto y no hay espacio para
la diversión o la armonía.
Si quiero que una situación cambie, no creo más que dolor
continuo.
Digamos que hay un conflicto, un conflicto étnico que está
sucediendo en algún lugar
y digo "No quiero esto". Varios de ustedes son practicantes
de Reiki: lo que es muy
común en Reiki es que las personas van a enviar energía
a esa área de crisis. No hay
diferencia, porque lo que estás diciendo en realidad, es que quieres
cambiar algo.
"Yo sé mejor, sé que debería estar sucediendo".
Pero ¿quiénes somos nosotros para
decir que sabemos más que la vida misma, que es inmensa?.
Tenemos que alimentar una actitud de reconocimiento de lo que es, sea
lo que sea:
bueno, malo, hermoso y feo, todo. Ahora eso puede sonar un poquito fatalista
para
algunos de ustedes, pero en realidad no lo es. Porque no estoy diciendo
que no
deberían hacer nada. Estamos haciendo cosas todo el tiempo. Trabajando
con gente
con conflictos étnicos y haciendo toda clase de cosas. Pero puedes
hacerlo solamente
cuando no estás sujeto a ningún resultado, y cuando no estás
sujeto a ningún objetivo.
Cuando no tienes ningún objetivo y tomas las cosas tal como son.
Si puedes hacer esto en tu vida cotidiana, eres libre. Incluso dentro
de tus límites.
Inclusive dentro de tu pequeña libertad, eres libre.
No creo en la idea de que no hay límites. Hay ciertos límites,
pero dentro de esos
límites somos libres para movernos. Para aclarar este punto, quisiera
comenzar con
una meditación silenciosa de diez minutos.
Puedes sentarte donde quieras. Ayuda el sentarse con tu espalda lo más
recta posible,
sin forzarse. Y también ayuda sentir tu cuerpo cómodo. Así
que haz lo que necesites
para estar cómodo. Puedes necesitar recostar tu espalda en la pared.
Puedes sentarte
en la silla o en el piso. Durante diez minutos vamos a sentarnos en silencio,
sólo
escuchando los sonidos que nos rodean, cualquiera sea. No haremos nada
más que eso.
Mientras te vas sentando, enfoca tu atención a escuchar los ruidos
que te rodean.
Escuchando los ruidos que están alrededor de tu cabeza, el perro
que está ladrando
afuera. Continúa escuchando sin apego y sin permitir que los ruidos
te lleven de este
momento al mundo de los sueños. Simplemente escuchemos todo.
Tu propia respiración, el ruido del aire acondicionado, tus propios
pensamientos, todo.
Y no hay necesidad de editar nada. Nada está bien ni mal, y todo
es simplemente como
es. Y permitimos que todos los ruidos se vuelvan parte de nuestra meditación.
Después
de la meditación:
Comportarse así, tener una actitud así con todo lo que encontremos.
Aunque el perro
esté ladrando cuando estás esforzándote por meditar.
No intentas callar al perro, y no
pones todo en tus oídos, pero simplemente disfrutas del perro ladrando,
e incluyes al
perro y sus ladridos en tu meditación. Porque tu meditación
realmente es todo lo que
está sucediendo dentro y fuera de ti todo el tiempo en el cual
estás meditando.
Entonces tu meditación incluye tus propios pensamientos, tus propios
sentimientos,
todo lo que disturba del exterior. Y cuando incluyes todo esto, tu meditación
se facilita.
Porque no vas en contra de la corriente natural de la vida que te está
ofreciendo que
el perro ladre y que el aire acondicionado suene en este momento.
La meditación no es una técnica pero es una actitud interna
que aprendemos a alimentar.
Y para aprender que podemos sentarnos silenciosamente como lo hicimos
o que podemos utilizar diferentes técnicas de meditación.
Las técnicas que practicaremos este fin de semana han sido ideadas
por nuestro maestro Osho. Él ideó varias técnicas
con la intención de sacudirte. Una vez que se sacude todo dentro
de ti, puedes ver el barro que queda dentro de ti. Como cuando agitas
un vaso lleno de agua y barro, ves como se va asentando. El barro se hunde
hasta el fondo y el agua clara, la mente clara permanece arriba.
Hay dos formas diferentes de mirar tu realidad interna. La mirada occidental
mira al
Ser con el ojo terapéutico. Te observas y piensas: “No soy
perfecto. Tengo que ser
perfecto. Tengo que trabajar en mí y tengo que hacer toda clase
de terapias para ser
un humano mejor. Y un día, voy a ser perfecto, pero ahora todavía
no!.” Entonces un
día... y esta es la idea que te obstaculiza disfrutar de este momento,
porque tu foco
está siempre en algún otro lugar, “cuando sea perfecto
voy a disfrutar y será bueno
para las personas que estén alrededor mío”.
Pero como el barro en el fondo del vaso, si te zambulles en él,
hasta el final, seguirás
sacando más y más basura. Nunca termina. Y puede que no
termine nunca.
Una razón es que la mente, pensamientos, miserias, todos los conceptos
alrededor de
nuestras cabezas no son privadas, no son individuales. Puedes cavar todo
lo que quieras y sacar más y más cosas, y nunca llegar a
la claridad. Nunca termina. En lugar de cavar y sacar más y más
“desperdicios”, la otra opción es dejar que la basura
se sedimente en el fondo, dejarla estar allí y disfrutar la luz
clara de arriba. Esto no significa que estás
acumulando más de la basura si la encierras, sólo estás
permitiendo que permanezca
en el fondo y que las cosas claras estén arriba, en la superficie.
Este es el concepto del Cielo y el Infierno dentro de nosotros mismos.
Y cuando vienen
las tormentas, alguien golpea un poquito el vaso y se sacude todo, aparece
más “mugre”.
Luego le permites salir y lo reconoces diciendo: “Hola, ahora estoy
enojado”. En este
reconocimiento, muchas veces el enojo desaparecerá porque no estás
apegado a él.
No entablas un vínculo con el enojo. Has creado una distancia entre
tú y la emoción,
y entonces eres libre. Entonces puedes hasta disfrutar de tu enojo, sin
el sentimiento
de culpa que pueda causarte.
Este es otro concepto que es muy importante: la culpa. ¿qué
significa la culpa?
Significa que no me disfruto a mí mismo como soy por alguna razón.
Quizás alguien
en el pasado me dijo que no debería ser así, que no debería
hablar así, que no me
debería comportar o sentir así. Quizás no es aceptable
en tu cultura el comportarse,
sentir y ser de cierto modo. Aquí en México, por ejemplo,
la gente baila cuando
escucha música. ¡En Alemania o en Japón esto puede
ser visto como una excentricidad!.
Y para no ir en contra del consciente colectivo y para que sea posible
permanecer en
paz con mi grupo, me siento culpable. Y esto siempre te trae problemas.
En el momento
en que no te gustas a ti mismo de alguna manera, no puedes ser feliz.
Esto es imposible.
Estábamos hablando de esto a la mañana.
Cuando quieres hacer o decir algo que es importante para ti pero no lo
dices, a la larga
después esto tomará revancha. Por ejemplo, quieres hacer
algo conmigo, quieres tomar
una taza de café conmigo, pero no me preguntas. Después
yo me muero de repente y
por el resto de tu vida vas a pensar: “Pucha, me lo perdí.
¿Por qué no le pregunté?”.
Conozco estas situaciones porque me ha sucedido un montón de veces
cuando era más
joven. Quería hacer algo, pero no lo hacía porque era tímido,
y lo he lamentado por años.
Entonces el modo más fácil de vivir la vida es ocuparse
de las cosas en el momento en
que ocurren. Por supuesto tiene que ser dentro del marco que nosotros
como humanos
civilizados estamos acostumbrados a manejarnos con los otros. Obviamente
no podemos ir al Banco y decir: “¡Denme todo el dinero. Tengo
que tener ese Mercedes y me lo merezco porque me amo tanto a mí
mismo!”. No va a funcionar así. Tenemos que
adaptarnos al modo en que nosotros como seres humanos nos manejamos entre
nosotros.
De algún modo tenemos que someternos a las reglas culturales que
prevalecen en el país donde estamos. Pero al mismo tiempo el reprimir
tus propios sentimientos e ir en contra de tu naturaleza siempre te va
a causar problemas a la larga. Y cuanto más vas en contra de tu
naturaleza, más reprimes tu propio ser, más revancha se
va a tomar la vida. Porque eres vida, e ir en contra tuyo es ir en contra
de la vida en sí misma. No quiero decir esto en un sentido moralista.
Lo que llamo revancha o sufrimiento está sucediendo ahora mismo.
Cuando no hago lo que realmente quiero hacer, me siento terrible ahora.
Y esto no es un castigo, sucede instantáneamente. Y cuanto más
lo hago más grande se hace.
Puedes verlo claramente en relaciones que llegan a ser terribles. Estoy
seguro de que
has pasado por esta experiencia.
Al principio todavía puedes salirte, pero cuanto más vas
en contra de tu propio
sentimiento, se vuelve más difícil. Y luego un día
ya es demasiado tarde... has encerrado tu Ser con tu propia culpa y tu
propia indecisión y tu propio...silencio...el gran momento...
Guau, ese fue un momento verdaderamente meditativo. Vacío...
Pero no amándote a ti mismo como eres te pone dentro de la prisión
de ausencia de amor.
Y por eso es que digo, trabajar para tener una actitud como lo hicimos
en la meditación,
cuando permitimos todos los sonidos, pero dejando todo en nuestras vidas,
en nuestros
seres, ser tal como son. Sin juicios, sin culpa y sin ninguna clase de
restricción, siempre y cuando estén dentro de las reglas
de nuestra sociedad. Volverse más y más libre no significa
ir en contra de las leyes existentes, sino que te vuelves más y
más responsable hacia ti mismo, hacia los otros y hacia la naturaleza.
Tomas la vida como el tesoro más grande que hay. Finalmente, libertad
significa responsabilidad.
Pregunta: He estado meditando por varios años
en diferentes formas. El modo más
placentero para mí fue cuando no tuve que forzarme para meditar.
Y ahora que acabo
de llegar, directo del trabajo, y estoy cansado. Cuando me sentaba para
meditar era
muy cómodo oír al perro y de repente observar que me estaba
por dormir. Y una parte
de mí me decía: “oh, no, no te puedes dormir ahora”.
Y otra parte de mí decía que no
había problema y me iba a dormir. Me despertaba, oía al
perro y me volvía a dormir.
Y luego volvía al aquí y ahora sin culpa, esto era la mejor
parte. Sin culpa.
Arjava: Y así es exactamente como debería
ser. Permites todo. Incluso cuando lo que
quisiste conseguir no sucede. Porque esto no es lo que te está
sucediendo en realidad
ahora. Tu cuerpo está cansado, y lo que más necesita es
descansar. Y lo mejor que
puede sucederle entonces a tu cuerpo es descansar. La meditación
es una cosa graciosa.
Sucede con frecuencia cuando no lo esperas. Y no sucede cuando “empujas”
para que
suceda, cuando te esfuerzas. Cuando dices: “ahora voy a meditar
en serio, con todo mi
esfuerzo.”
Hice esto durante años. A veces me sentaba por largos períodos
y me daba cuenta de
que aquel momento que dejaba de esforzarme, sucedía por sí
misma. La meditación en
un “ambiente controlado” existe para que nosotros podamos
recordar el espacio
meditativo más tarde en nuestra vida cotidiana. De otro modo, no
tiene sentido.
Vivimos en este mundo.
Si desapareces una hora al día en un cuarto silencioso y disfrutas
de ti mismo y la paz
que te rodea, y luego sufres el resto de las 23 horas con el resto de
tu familia, no
entendiste nada. Igualmente es un buen comienzo. Con tiempo, el disfrute
que encuentras en la práctica meditativa se va a extender a tu
vida cotidiana, a donde pertenece.
Cuando el espacio meditativo ha invadido tu vida, luego se expande hacia
las personas
que te rodean. Y luego algo cambia, también en gran escala. Luego
sin querer cambiar
nada o a nadie cambian las cosas y la gente. Esto sucede sin esfuerzo,
sin deseo, sin
objetivo. Cuando estás en este estado natural, las personas de
tu alrededor también
se sintonizan a este espacio natural. Esta es la razón por qué
algo nos sucede en la
presencia de un maestro espiritual. Aquellos que han pasado tiempo con
un maestro
saben cómo es esto. En su presencia entras en la misma presencia,
la misma apertura.
Y luego experimentas algo que luego puedes recordar en la oficina, o en
el
supermercado. Es infeccioso; es una linda enfermedad. ¡La enfermedad
en esencia!.
Es probable que encuentres algunas dificultades en el camino de la meditación.
Uno
que he experimentado siendo un joven meditador es la arrogancia. La meditación
es
un lujo en esencia. Cuando tienes todo y nada es lo suficientemente bueno
y piensas
que eres mucho mejor que cualquiera, sólo queda algo por hacer.
Comienzas a meditar.
Y estás atrapado. El queso se ve tan rico, y la puerta está
totalmente abierta...
Pasé algunos años así, convencido de mi propia grandeza.
Estaba en la India y pensaba
que el resto del mundo era simplemente estúpido, y que yo era la
única forma de vida
inteligente en la Tierra. Pero por suerte eso terminó. Puedo observar
lo mismo en mis
buscadores espirituales; vuelan de a poquito hasta despegar. Es muy bueno
recordar
que el Ser testigo, el que observa todo, es el mismo en todos. Esto es
lo que nos reúne
como grupo y borra las diferencias entre nosotros.
Las diferencias sólo se sienten en lo individual, en la superficie.
El momento en que
te sientes en armonía con la existencia, el pequeño ego
individual desaparece
temporalmente y no hay diferencia entre grandeza y pequeñez. No
hay diferencia
entre hombres y mujeres y no importa cuánto tiempo has estado buscando.
¡El iniciado
es como el meditador profesional!. Esto fue bastante obvio cuando nos
sentamos juntos:
llega un punto en que lo individual deja de existir, y sólo hay
silencio. Este silencio no
puede ser dividido en mi silencio y el tuyo, es una sola la pileta. ¿Sentiste
esto?. Todos
formamos parte del océano de la consciencia y allí somos
todos lo mismo. Si podemos
sentir este espacio con nuestros ojos abiertos, mientras estamos trabajando,
hemos
conseguido lo que estábamos intentando hacer. Entonces llevas esto
desde tu práctica
meditativa hacia el lugar del “mercado” dentro del cual estás.
Y como dije antes, hay muchas técnicas variadas. No todas las técnicas
son cómodas
para cualquiera, por eso hay tantas. Es tu tarea el encontrar aquella
que la sientas
mejor. Pero también puede haber rechazo. ¡Cuando experimentas
con una técnica y
realmente la detestas, puede ser un signo de que es buena para ti!. Tienes
que
experimentar con ambas. Aquellas que no van bien contigo y aquellas que
sí te van.
De todos modos, si aquellas que no disfrutas te hacen sentir inquieto
y en otro sentido,
incómodo después de tres días de práctica,
será mejor no continuar con ellas.
Recuerdo que solía hacer unas Meditaciones Hindúes Tántricas
hace unos años. El
Tantra no tenía nada que ver con el sexo, es una ciencia de la
alquimia interna, el
secreto arte de transformar la energía base en luz clara. Intenté
forzar a mi pareja
para que hiciera lo mismo, y ella odiaba hacerlo. La técnica tiene
que ir bien con tu
Ser interno.
Tienes que ser respetuoso contigo. Cuando te sientes atraído a
una técnica, practíca
a por lo menos durante tres días. Si es notorio que no es la apropiada
para ti, deja de
hacerla. Si te va bien, continúa practicándola por lo menos
durante tres meses. Con la
meditación los efectos no son necesariamente inmediatos. Lo que
es inmediato es la
sensación de fuegos artificiales. Una vez que practiqué
una técnica de meditación, y
después de un par de días pense que mi cabeza iba a explotar.
Pensé “¡¡¡esto es grandioso, tan espectacular!!!”.
Después de cuatro o cinco días las cosas pararon. No sentía
nada, pero continué meditando. Varios meses después me di
cuenta de que algo hermoso se había abierto en mi. Pero por unos
meses no sentí mucho.
Solo al comienzo fue muy intenso cuando atravesé una barrera. Soy
un extremista
que disfruta estos eventos teatrales. Pueden desaparecer y puedes no sentir
nada
durante un tiempo. No te dejes desanimar y continúa practicando.
Aún mas ahora que
estas en el camino correcto.
Muchas de las meditaciones de Osho son muy activas. En algunas de ellas
mueves tu
cuerpo y respiras rápidamente antes de sentarte en silencio. Osho
dijo que había
creado estas técnicas para el hombre moderno, que está tan
ocupado que no puede
simplemente sentarse tranquilo. Por supuesto que esto no es así
para todos. Algunos
de nosotros podemos sentarnos naturalmente y permanecer en silencio. No
es un logro
por sí mismo, solo una diferencia. Algunas personas se sientan
tranquilas y en silencio
con facilidad y otras no. Si es difícil para ti, es bueno que te
muevas, cansar tu cuerpo
primero, antes de sentarte. Aunque me gusta sentarme en silencio, hago
esto tambien
en casa. Voy al jardín y cavo un agujero o levanto nieve con la
pala en invierno, trabajo
hasta transpirar y luego voy y me siento en mi habitación de meditación.
Vas a ver que
es mucho más fácil sentarte en silencio despues de haber
movido tu cuerpo. Te vuelves
consciente de un lado del espectro cuando has experimentado el otro. Sientes
el opuesto, la polaridad. Es más fácil dejar que tu Ser
caiga en un espacio de silencio cuando tu cuerpo está un poquito
exhausto. Recuerda que este espacio meditativo está siempre aquí.
¡¡¡Nosotros somos los que generalmente estamos ausentes!!!.
También vamos a estar mostrándote algunas técnicas
que puedes usar mientras estás
haciendo otra cosa. Por favor comprende que la meditación no es
algo para hacer
encerrado en tu cuarto de meditación. Pertenece a cada momento
de tu vida. Pertenece
a los momentos en los que eres consciente y cuando no lo eres. Una cosa
que puede
llegar a sucederte cuanto más entres en el mundo de la meditación,
es que mucho
material indeseado del subconciente suba a la superficie. ¡¡¡Esperabas
llegar a sentirte
excesivamente en paz, pero puedes llegar a encontrarte más enojado
y más irritado
que antes!!!. Me di cuenta de esto por mi experiencia. Si llegas a experimentar
esto,
quedate con esto, no trates de quitarte lo indeseado, mantente tranquilo
y date el tiempo
que necesites para dejarlo ir.
Si tienes una pareja o una familia hazles saber que es solo algo temporario.
Puedes
usar un cartel que diga “enojo en proceso”. Ahora necesitas
aprender a no descargar
tu enojo sobre los otros. Tu enojo es primordialmente tu responsabilidad,
inclusive si
tiene sus raíces en algo que está más allá
de ti.
Hay una diferencia muy obvia entre expresar tus emociones y descargarlas
sobre los
otros y eso es algo que tenemos que aprender a hacer. Cómo expresarnos
sin descargarnos sobre los otros. Si estoy enojado, el modo más
fácil de hacérselo saber a mi pareja, sin gritarle, es decirle
“estoy de mal humor”. Esto es lo que hacemos con mi pareja,
no siempre, pero la mayoría de las veces. Así evitamos el
conflicto antes de que suceda.
El conflicto, tanto en la familia como entre parejas o entre países
no surge de golpe.
El conflicto se va construyendo con el tiempo.
Pregunta: a veces lo proyectamos sobre el otro, y le
decimos con enojo: “¿estás loco?”
Arjava:
si tienes la suerte de tener una pareja comprensiva, puede ser
un gran ejercicio;
decirle a él o a ella sin hechar culpas, qué te está
pasando. Tus estados de ánimo, son tus estados de ánimo,
después de todo. El modo más fácil es simplemente
diciéndolo. Al comienzo es probable que digas lo que sientes con
mucha fuerza, esto es normal.
Frecuentemente sobrereaccionamos cuando encontramos un nuevo modo de hacer
las
cosas. Y con tiempo serás capaz de hacerlo amablemente y con amor.
Nos vamos a dar cuenta de que un mal estado de ánimo desaparece
simplemente al reconocerlo
tranquilamente y que su fuerza se disipa al reconocerlo. Si el estado
de ánimo o la
emoción es tan fuerte que no puedes manejarla, y no sabes qué
hacer con ella, puedes
salir al desierto por ejemplo y gritar...esto es algo que hacen los chicos.
Lleva práctica
contener las emociones que crecieron dentro de nosotros con una fuerza
que parece
incontrolable.
Durante varios años en los que enseñaba Inglés en
Japón, mis estudiantes venían a
clase locos de enojo. No sabían qué hacer con él,
no podían dejarlo ir, pero tampoco
podían contenerlo. Entonces tomábamos unas almohadas bien
gordas y animábamos a
los chicos a que las golpearan gritando y pateando, vaciando el contenido
de su corazón.
Yo tomaba la almohada, la golpeaba y la pateaba.
Una vez recuerdo que una de las chicas dijo despues de una sesión
de almohadas: “Ah!,
Es tan bueno aprender inglés...!!.
De lo que hemos estado hablando, puedes reunir el crecimiento espiritual
y la meditación
como una parte de él.
Es un fenómeno extraño: en lugar de volverte más
grande y más grande, en realidad te
vuelves cada vez más pequeño con el paso del tiempo. ¡No
creces, te encojes!.
Te vuelves más y más pequeño cuanto más dejas
ir a tus ideas, conceptos y filosofías.
Soltar el “cómo deberían ser las cosas” te vuelve
Uno con este momento, Uno con lo
que está sucediendo ahora mismo...
Copyright : Frank Arjava Petter
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